Recuerdos

La vi por última vez en la cafetería en la esquina de nuestra antigua calle. Me había citado allí, no sé por qué. Ninguna de las dos frecuentaba ese local. Era viejo pero sin encanto, era la clase de lugar donde viejas historias van a morir sin que nadie las recuerde.

 

Llevábamos dos años sin vernos. Estaba más delgada, más pálida, con venas azules que se le marcaban bajo la piel transparente. Pensaba que era alguna enfermedad. Su sonrisa era fina como un rayo de sol en enero.

 

Había sido mi vecina de al lado, la chica tímida pero casi normal en ese edificio de locos de la Rue d’Auseil. Recordamos juntas a los inquilinos, la mujer tan gorda que apenas cabía por las escaleras y con la piel blanca y húmeda como un pez de cueva. Los dos hermanos idénticos, siempre con los mismos trajes grises, que siempre hablaban a la vez. El violinista que tocaba sus extrañas melodías para dejarlo bruscamente de un día para otro. Ella llamó a mi puerta la primera semana en la que viví allí para invitarme a un café y unas pastas. Aunque era una chica muy excéntrica, me hizo mucho bien tener a alguien con quien hablar durante mi año en París. Me parecía bien volver a verla.

 

Casi nunca salía de casa, y apenas hablaba de sí misma. Nunca supe a qué se dedicaba durante el día, pero por su pulcritud pensaba que sería algo vagamente relacionado con la medicina. Solía tener siempre anécdotas, historias de otras personas de lugares y tiempos a veces muy lejanos. Esta vez volvió a hacerlo, quizá con más nerviosismo, con ansiedad. ¿Sabes que en los ochenta una mujer partió en una barca de Calabria para no volver? ¿Que en la India, hace mil años, un hombre se devoró a sí mismo por amor?

 

-Siempre tienes esas historias -sonreí. Me estaba empezando a preocupar- Hace demasiado tiempo que no te veo. ¿No tienes nada que contarme tú?

 

Ella me miró durante un rato muy largo, agarrando su taza de té. No pude evitar fijarme en sus ojeras, sus dedos afilados, el aura de hambre y cansancio que transmitía. Al final habló con su voz fina como un hilo.

 

-Todas esas historias son sobre mí. Siempre te hablo de mí misma.

 

-¿Qué quieres decir? -respondí alarmada. Quizá no había sido buena idea volver a vernos. Estaba más loca de lo que recordaba.

 

-Nos cuesta recordar. Soy yo y soy mucha gente. Busco, encuentro, me quedo con lo que quiero. Quiero que vengas con nosotros. Tu carne parte de nosotros.

 

En ese momento me levanté, alarmada, y la luz del sol disminuyó súbitamente. La temperatura del aire pareció bajar varios grados en unos segundos, pero eso no me llamó la atención. Cuando la miré de nuevo, su cara ya no era una cara.

 

En su piel florecían mil bocas, y cada una cantaba o reía o gritaba o susurraba o permanecía en silencio. Mil ojos, y todos me miraban. Su sonrisa permanecía, frágil y engañosa. Sus bocas gritaban a la vez.

 

-Tengo mucha hambre. Quédate conmigo. Corre. Corre y no mires atrás.

 

El momento se vio roto por la llegada de la camarera, que masculló una excusa por haber tardado tanto. Se estremeció y miró un momento al cielo, al que la luz estaba volviendo. Recuerdo que de repente volvía a ser solo una chica pequeña y frágil, que se abrazaba el estómago como presa de un súbito dolor. Sin levantar la mirada se levantó y se fue a toda prisa mientras yo seguía allí, congelada.

 

Al principio lo descarté todo como un sueño, pero poco a poco me he convencido de que fue real. Sé que está muy cerca de mí, y que espera su momento. No la he vuelto a ver, pero me deja algunas señales de su presencia: una rosa marchita en el portal, pasos en el empedrado de una calle vacía. El sonido de mil voces susurrando al oído que pronto volverán a verme, allá en la madrugada.Imagen

Advertisements
This entry was published on October 12, 2012 at 3:52 pm and is filed under Uncategorized. Bookmark the permalink. Follow any comments here with the RSS feed for this post.

One thought on “Recuerdos

  1. anaflé on said:

    chulísimo!

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: